L&S.- El metabolismo basal es la energía que nuestro cuerpo necesita para seguir funcionando aunque estuviéramos todo el día tumbados sin hacer prácticamente nada.
Respirar, mantener el corazón latiendo, hacer funcionar el cerebro, regular la temperatura corporal, renovar células y mantener vivos los tejidos consume energía. Es decir: incluso sin mover un dedo gastamos calorías.
Sin embargo, el metabolismo basal no es lo mismo que todas las calorías que necesitamos durante el día. A ese gasto mínimo hay que añadir el movimiento, el ejercicio y también la energía utilizada para digerir y procesar los alimentos.
El cuerpo gasta energía incluso cuando descansa. Lo que cambia entre unas personas y otras es cuánto necesita para mantenerse funcionando.
Metabolismo basal: ¿qué es exactamente?
Contenidos
El metabolismo basal —también llamado TMB, tasa metabólica basal— representa el gasto energético necesario para mantener las funciones vitales del organismo en condiciones de reposo.
Según los criterios utilizados para medirlo, la persona debe estar despierta, en reposo físico y mental, en ayunas y en unas condiciones ambientales que no obliguen al cuerpo a gastar energía adicional para calentarse o enfriarse.
Por tanto, no estamos hablando de las calorías que gastamos caminando, limpiando la casa o haciendo ejercicio. Estamos hablando del coste energético de seguir vivos.
Metabolismo basal y gasto energético diario no son lo mismo
Esta diferencia es muy importante.
Imaginemos que una persona tiene un metabolismo basal estimado de 1.400 kcal. Eso no significa que deba comer 1.400 kcal al día.
Además del metabolismo basal, el organismo utiliza energía para:
- caminar y realizar actividades cotidianas;
- trabajar y hacer ejercicio;
- mantener la postura y movernos;
- y digerir, absorber y metabolizar los alimentos.
De hecho, el metabolismo basal suele constituir la mayor parte del gasto energético diario, pero no todo. La FAO/OMS/UNU estima que puede representar aproximadamente entre el 45% y el 70% del gasto total, dependiendo especialmente de la edad y del estilo de vida.
¿Por qué dos personas tienen diferente metabolismo basal?
Porque nuestros cuerpos no son iguales.
Entre los factores que influyen se encuentran:
- la edad;
- el sexo;
- la altura y el tamaño corporal;
- la composición corporal;
- la cantidad de masa muscular y otros tejidos metabólicamente activos;
- determinadas enfermedades;
- las hormonas;
- y situaciones como fiebre, crecimiento, embarazo o cambios importantes de peso.
Por ejemplo, dos personas que pesen 70 kilos pueden tener necesidades diferentes si una posee más masa muscular, tiene mayor tamaño corporal o se encuentra en otra etapa de la vida.
Esta es una de las razones por las que tampoco debemos interpretar el Índice de Masa Corporal (IMC) como si contara toda la historia.
Metabolismo basal y masa muscular
La masa muscular consume energía incluso cuando estamos en reposo y, por tanto, influye en el gasto basal.
Sin embargo, conviene evitar otro mito: ganar unos pocos kilos de músculo no convierte automáticamente el metabolismo en una espectacular máquina de quemar calorías.
El músculo importa, especialmente para conservar fuerza, movilidad y composición corporal, pero el metabolismo basal depende de muchos tejidos y órganos, no solamente de nuestros músculos.
Además, mantener masa muscular se vuelve especialmente importante con los años, como explicamos en nuestro artículo sobre peso y edad.
¿El metabolismo basal disminuye con la edad?
Puede disminuir, aunque decir simplemente que “cumplir años ralentiza el metabolismo” se queda corto.
Con los años suele cambiar la composición corporal y podemos perder masa muscular, especialmente si somos sedentarios. Además, muchas personas se mueven menos que cuando eran jóvenes.
Por eso, la cantidad total de energía que gastamos durante el día puede disminuir aunque no exista ningún metabolismo “estropeado”.
Esto ayuda también a comprender por qué el mismo peso puede significar cosas diferentes a distintas edades.
¿Cómo se calcula el metabolismo basal?
Existen distintas ecuaciones matemáticas que permiten estimar el metabolismo basal o el gasto energético en reposo.
Una de las más conocidas es la ecuación de Harris-Benedict, publicada originalmente en 1919. Posteriormente aparecieron otras fórmulas, entre ellas Mifflin-St Jeor y las ecuaciones utilizadas por FAO/OMS/UNU.
Actualmente, Mifflin-St Jeor es una de las ecuaciones predictivas utilizadas habitualmente en adultos:
Hombres:
TMB ? (10 × peso en kg) + (6,25 × altura en cm) ? (5 × edad) + 5
Mujeres:
TMB ? (10 × peso en kg) + (6,25 × altura en cm) ? (5 × edad) ? 161
Pero ojo: el resultado sigue siendo una estimación. Ninguna ecuación puede conocer exactamente el gasto energético de todas las personas.
¿Se puede medir en lugar de calcular?
Sí.
Cuando se necesita una valoración más precisa puede utilizarse la calorimetría indirecta, que estima el gasto energético midiendo el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.
Es una técnica utilizada como referencia clínica para medir el gasto energético en reposo, aunque no necesitamos someternos a una calorimetría para organizar la alimentación de toda persona sana.
Metabolismo basal y metabolismo lento
Cuando alguien dice “tengo el metabolismo lento”, puede estar describiendo situaciones muy distintas.
Puede tener un gasto energético relativamente bajo por su tamaño corporal, poca masa muscular o poca actividad física. También existen enfermedades y alteraciones hormonales que pueden influir.
Sin embargo, muchas veces lo que llamamos “metabolismo lento” tiene más relación con el gasto energético total que únicamente con el metabolismo basal.
Tenemos un artículo específico sobre metabolismo lento, donde veremos estas diferencias con más detalle.
Metabolismo basal, dietas y pérdida de peso
Comprender el metabolismo basal ayuda a entender por qué no tiene sentido recomendar exactamente las mismas calorías a todo el mundo.
Una dieta de 1.500 kcal puede generar un déficit importante en una persona y muy pequeño en otra.
Precisamente por eso una dieta de 1.000 calorías no puede considerarse una pauta universal.
También explica por qué las calorías equivalentes a 1 kg de peso son solamente una orientación y no una regla matemática perfecta.
Además, después de adelgazar nuestro gasto puede cambiar, algo que interviene en fenómenos como el efecto rebote.
Preguntas frecuentes sobre el metabolismo basal
¿Qué es el metabolismo basal?
Es la energía mínima que utiliza el organismo en reposo para mantener funciones esenciales como respiración, circulación, actividad cerebral, temperatura corporal y funcionamiento de los tejidos.
¿Cuántas calorías quema el cuerpo sin hacer nada?
No existe una cifra universal. Depende principalmente de la edad, sexo, tamaño corporal y composición corporal. Las ecuaciones permiten obtener una estimación individual.
¿El metabolismo basal disminuye con la edad?
Puede disminuir, especialmente cuando también disminuye la masa muscular y cambia la composición corporal. Además, con la edad muchas personas reducen su actividad física, lo que disminuye todavía más el gasto energético total.
¿Tener más músculo aumenta el metabolismo basal?
Sí, la masa muscular contribuye al gasto energético en reposo. Sin embargo, su efecto suele ser bastante más modesto de lo que sugieren algunas promesas sobre “acelerar el metabolismo”.
¿Metabolismo basal y metabolismo lento son lo mismo?
No exactamente. El metabolismo basal es un concepto fisiológico medible. “Metabolismo lento” es una expresión popular que puede referirse a un gasto energético bajo por múltiples razones.
¿Cómo puedo calcular mi metabolismo basal?
Puede estimarse mediante fórmulas como Harris-Benedict, Mifflin-St Jeor o las ecuaciones FAO/OMS/UNU. Para una medición más precisa en situaciones clínicas puede utilizarse calorimetría indirecta.
El metabolismo basal nos dice cuánto cuesta mantener el motor encendido. Pero para saber cuánto combustible utilizamos durante todo el día también hay que saber cuánto nos movemos.
Última revisión: Agosto de 2026.
Contenido revisado editorialmente por Línea y Salud.
Advertencia: Este artículo tiene finalidad divulgativa. Las fórmulas de metabolismo basal ofrecen estimaciones y no sustituyen una valoración individual cuando existen enfermedades, alteraciones metabólicas o necesidades nutricionales especiales.
Acerca de Beatriz Puente:
Posgrado en Nutrición Humana por la Universidad Juan Carlos 1º y por el Colegio de Nutricionistas de Madrid. Experta en Nutrición aplicada a la salud por la Universidad de Almería (UAL).
Diplomada en Medicina Ortomolecular y diplomada en Nutrición deportiva por la UAL.
Redactora especializada en artículos de salud desde 2009 en diversos medios.
FAO/WHO/UNU. Human Energy Requirements. Componentes del gasto energético, metabolismo basal y necesidades energéticas humanas. Consultar fuente.
FAO/WHO/UNU. Human Energy Requirements. Metabolismo basal, actividad física y cálculo del gasto energético total. Consultar fuente.
FAO/WHO/UNU. Actualización sobre ecuaciones predictivas para estimar el metabolismo basal. Consultar fuente.
Oshima T, Berger MM, De Waele E, et al. Indirect calorimetry in clinical practice. Revisión sobre la medición del gasto energético mediante calorimetría indirecta. Consultar estudio.

