Los miomas uterinos son tumores benignos muy frecuentes que crecen a partir del músculo del útero. También reciben los nombres de fibromas, leiomiomas o, cuando existen varios, miomatosis uterina.
Pueden ser diminutos o alcanzar varios centímetros, aparecer de forma aislada o múltiple y producir síntomas muy diferentes según su tamaño y localización. Muchas mujeres tienen miomas sin saberlo porque no provocan ninguna molestia.
¿Qué son los miomas uterinos?
Contenidos
Un mioma o leiomioma es una formación benigna que se desarrolla principalmente a partir de las células musculares lisas del miometrio, la capa muscular de la pared uterina.
No es, por tanto, un cáncer. Los miomas uterinos son casi siempre benignos y no se consideran lesiones precancerosas.
Pueden aparecer durante los años fértiles y son especialmente frecuentes a partir de los 40 años. Se estima que una proporción importante de mujeres desarrolla algún mioma antes de los 50 años, aunque muchas nunca presentan síntomas.
¿Por qué aparecen los miomas uterinos?
No se conoce una única causa. Su formación parece depender de una combinación de factores genéticos, hormonales y de crecimiento celular.
Los estrógenos y la progesterona desempeñan un papel importante. Los miomas contienen numerosos receptores para estas hormonas y suelen crecer durante la edad reproductiva.
Por ello es muy infrecuente que aparezcan antes de la menarquia y muchos tienden a reducir su tamaño después de la menopausia, cuando disminuye la producción hormonal.
También se han encontrado alteraciones genéticas en las células de los miomas y diferencias en determinados factores de crecimiento y en la matriz extracelular del tejido.
¿Quién tiene más riesgo de desarrollar miomas?
Pueden aparecer en cualquier mujer en edad fértil, pero existen algunos factores asociados a mayor frecuencia.
- Antecedentes familiares de miomas.
- Edad reproductiva, especialmente entre los 30 y los 50 años.
- Obesidad.
- Inicio muy temprano de la menstruación.
- Determinados factores hormonales y metabólicos.
Además, los estudios muestran que las mujeres negras presentan miomas con mayor frecuencia, a edades más tempranas y, en ocasiones, con mayor número o tamaño que las mujeres blancas.
Tipos de miomas uterinos
La clasificación depende principalmente de dónde crezca el mioma.
- Intramurales: crecen dentro de la pared muscular del útero. Son los más frecuentes.
- Submucosos: crecen hacia la cavidad uterina, por debajo del endometrio. Incluso siendo pequeños pueden provocar sangrados importantes.
- Subserosos: se desarrollan hacia la parte exterior del útero.
- Pediculados: permanecen unidos al útero mediante una especie de tallo o pedículo y pueden crecer hacia dentro o hacia fuera.
Síntomas de los miomas uterinos
Muchas mujeres no presentan ningún síntoma y el mioma se descubre durante una exploración ginecológica o una ecografía realizada por otro motivo.
Cuando producen molestias, las más frecuentes son:
- reglas muy abundantes;
- menstruaciones más largas de lo habitual;
- sangrado entre reglas;
- dolor o presión pélvica;
- sensación de peso en el bajo vientre;
- necesidad frecuente de orinar;
- estreñimiento;
- dolor lumbar;
- molestias o dolor durante las relaciones sexuales;
- y anemia como consecuencia de pérdidas de sangre prolongadas.
El tipo de síntomas depende mucho más de la localización, tamaño y número de miomas que de su simple presencia.
Miomas u terinos y menstruaciones abundantes
Uno de los motivos más frecuentes de consulta son las reglas excesivamente abundantes o prolongadas.
Los miomas submucosos, al deformar la cavidad uterina, pueden producir sangrados importantes incluso cuando no son grandes.
Cuando estas pérdidas se mantienen en el tiempo pueden provocar anemia por déficit de hierro, con cansancio, debilidad, palidez o falta de aire.
¿Los miomas afectan al embarazo?
Muchas mujeres con miomas se quedan embarazadas y tienen embarazos normales.
Sin embargo, determinados miomas —especialmente los que deforman la cavidad uterina— pueden interferir con la implantación, dificultar la fertilidad o aumentar algunos riesgos durante el embarazo.
Por eso, cuando una mujer desea tener hijos, la localización del mioma puede ser tan importante como su tamaño.
¿Qué ocurre con los miomas en la menopausia?
Como son formaciones sensibles a las hormonas sexuales, muchos miomas dejan de crecer o disminuyen después de la menopausia.
No obstante, no todos desaparecen completamente y algunos pueden seguir presentes durante años.
Un sangrado vaginal nuevo después de la menopausia siempre debe ser valorado médicamente y no debe atribuirse automáticamente a un mioma conocido.
¿Cómo se diagnostican los miomas uterinos?
A veces el ginecólogo sospecha su presencia durante una exploración pélvica al comprobar que el útero está aumentado de tamaño o presenta un contorno irregular.
La ecografía abdominal o transvaginal es una de las pruebas fundamentales porque permite confirmar la presencia del mioma, determinar dónde está y medirlo.
En casos concretos pueden utilizarse otras pruebas, como resonancia magnética, histerosonografía o histeroscopia.
Tratamiento de los miomas uterinos
No existe un tratamiento único para todas las mujeres.
La decisión depende de:
- la intensidad de los síntomas;
- el tamaño, número y localización de los miomas;
- la edad;
- la existencia de anemia;
- el deseo de embarazo;
- y la proximidad de la menopausia.
Vigilancia
Cuando no provocan síntomas importantes puede bastar con realizar controles periódicos.
Tratamiento del sangrado y del dolor
Pueden utilizarse antiinflamatorios para el dolor, ácido tranexámico para disminuir determinados sangrados y hierro cuando existe anemia.
Algunos anticonceptivos hormonales pueden ayudar a controlar el sangrado, aunque no eliminan el mioma.
Tratamientos hormonales
Los agonistas o antagonistas de la GnRH pueden reducir el sangrado y, dependiendo del tratamiento, disminuir temporalmente el tamaño de los miomas. Su utilización debe individualizarse porque también pueden producir efectos relacionados con la reducción de estrógenos.
Miomas uterinos: cirugía y otros procedimientos usados en los miomas uterinos
Cuando los síntomas son importantes existen diferentes posibilidades.
Miomectomía
Consiste en retirar uno o varios miomas conservando el útero. Es especialmente importante cuando se desea preservar la posibilidad de embarazo.
Histeroscopia
Permite acceder al interior del útero a través del cuello uterino y puede utilizarse para retirar determinados miomas submucosos.
Embolización de las arterias uterinas
Consiste en bloquear los vasos que aportan sangre al mioma. Al perder parte de su irrigación, el tejido reduce progresivamente su volumen.
Ablación por radiofrecuencia
Utiliza energía térmica para destruir tejido del mioma, que posteriormente disminuye de tamaño.
Histerectomía
La extirpación del útero es el tratamiento definitivo porque elimina la posibilidad de que vuelvan a aparecer miomas uterinos. Sin embargo, es una cirugía mayor y supone perder definitivamente la capacidad de gestación, por lo que existen numerosas alternativas antes de llegar a ella.
Maca y Vitex como apoyo complementario en miomas uterinos
Los miomas están relacionados con un entorno hormonal complejo en el que participan estrógenos, progesterona y otros factores de crecimiento. Puedes ampliar información sobre el papel de los estrógenos en el organismo femenino.
La combinación de maca roja y negra junto con Vitex agnus-castus se ha utilizado como apoyo complementario en mujeres con alteraciones hormonales y miomas.
En mi experiencia personal he acompañado en varias ocasiones a mujeres que buscaban terapias complementarias y utilizaron ambos productos conjuntamente, de manera constante y durante meses. El patrón observado fue progresivo: primero una estabilización del crecimiento y, posteriormente, una reducción paulatina del tamaño de los miomas.
Recuerdo especialmente el caso de una mujer de 45 años cuya evolución fue tan favorable en los controles ginecológicos que su propia doctora le comentó que, fuera cual fuera aquello que estuviera haciendo, continuara haciéndolo porque el resultado era llamativo.
Esta experiencia no equivale a un ensayo clínico ni permite afirmar que la maca y el Vitex reduzcan los miomas en todas las mujeres. Actualmente no existen estudios clínicos sólidos que demuestren que esta combinación sea un tratamiento establecido para el leiomioma uterino.
Sin embargo, la ausencia de ensayos específicos sobre esta combinación no invalida la observación individual. Cuando se utilizan terapias complementarias durante meses, puede ser útil registrar mediante ecografías la evolución del tamaño y número de miomas, así como los cambios en sangrado, dolor y otros síntomas.
En ningún caso deberían sustituir el seguimiento ginecológico, especialmente cuando existe crecimiento rápido, sangrado importante, anemia, dolor o problemas de fertilidad.
¿Cuándo hay que consultar?
Conviene consultar si aparecen menstruaciones tan abundantes que interfieren con la vida cotidiana, sangrado entre reglas, presión pélvica persistente, problemas urinarios, anemia o dolor importante.
Un sangrado vaginal intenso o un dolor pélvico brusco y fuerte requiere valoración médica rápida.
Preguntas frecuentes sobre los miomas uterinos
¿Mioma, fibroma y leiomioma son lo mismo?
En la práctica se utilizan para describir estas formaciones benignas del músculo uterino. Leiomioma es el término médico más preciso.
¿Qué significa miomatosis uterina?
Se utiliza generalmente cuando existen múltiples miomas en el útero.
¿Los miomas uterinos son cáncer?
No. Los miomas son tumores benignos y casi nunca están relacionados con cáncer uterino.
¿Los miomas pueden desaparecer solos?
Algunos permanecen estables durante años y otros pueden reducirse. Es frecuente que disminuyan después de la menopausia al bajar los niveles de hormonas sexuales.
¿Los miomas están en los ovarios?
No. Los miomas son tumores del útero. Las formaciones que aparecen en los ovarios tienen otro origen y deben estudiarse de manera diferente.
¿Siempre hay que operar un mioma uterino?
No. Si no produce síntomas importantes puede bastar con vigilarlo periódicamente.
Referencias
- Mayo Clinic. Uterine fibroids: symptoms and causes.
- Mayo Clinic. Uterine fibroids: diagnosis and treatment.
- Office on Women’s Health. Uterine fibroids.
- Peddada SD et al. Growth of uterine leiomyomata among premenopausal black and white women.
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.

