L&S.- Durante años se ha hablado de feromonas masculinas y femeninas como sustancias capaces de transmitir señales relacionadas con el sexo y la atracción. De ahí surgieron perfumes, lociones y preparados que incorporaban compuestos como androstenona, androstenol, androstadienona o las llamadas copulinas.
La idea no salió de la nada. En muchas especies animales las feromonas están perfectamente demostradas y participan en el apareamiento, el reconocimiento, la territorialidad o las señales de alarma. En humanos, sin embargo, la investigación ha resultado mucho más complicada.
Hoy sabemos que determinados compuestos presentes en secreciones humanas pueden influir de forma sutil en la percepción o en algunas respuestas fisiológicas. Lo que todavía no se ha demostrado es que exista una división simple entre una “feromona masculina” y una “feromona femenina” capaces de provocar por sí solas una respuesta sexual automática.
Si quieres una explicación general sobre si estos productos realmente funcionan, puedes consultar nuestro artículo sobre feromonas y atracción.
Qué significa hablar de feromonas masculinas y femeninas
Contenidos
En el lenguaje comercial, las expresiones “feromonas masculinas” y “feromonas femeninas” suelen utilizarse para diferenciar determinados compuestos asociados principalmente a secreciones masculinas o femeninas.
Desde un punto de vista científico conviene ser más prudentes. Que una molécula aparezca con mayor frecuencia en determinadas secreciones no significa automáticamente que sea una feromona sexual ni que atraiga siempre al sexo opuesto.
La respuesta puede depender del compuesto, la concentración, el contexto, la orientación sexual, las características individuales y otros estímulos presentes al mismo tiempo.
Androstadienona: uno de los candidatos más estudiados
La androstadienona es uno de los compuestos que más atención ha recibido como posible señal química humana asociada al sexo masculino.
Se encuentra en secreciones humanas y numerosos estudios han analizado si puede modificar el estado de ánimo, la percepción, determinadas respuestas fisiológicas o la actividad cerebral.
Algunos trabajos han observado efectos distintos según el sexo y el contexto. Por ejemplo, determinadas investigaciones han encontrado cambios sutiles en la forma en que algunas mujeres perciben estímulos sociales después de exponerse a androstadienona.
Sin embargo, una revisión publicada en 2024 concluyó que, con la evidencia disponible, todavía no puede clasificarse de forma concluyente como una feromona sexual masculina humana.
Estratetraenol: el candidato asociado a señales femeninas
El estratetraenol ha sido estudiado como posible equivalente femenino de la androstadienona.
Un trabajo publicado en Current Biology observó que la exposición a androstadienona podía inclinar a mujeres heterosexuales a percibir determinados movimientos corporales ambiguos como más masculinos, mientras que el estratetraenol producía un sesgo hacia una percepción más femenina en hombres heterosexuales.
Otros estudios posteriores han encontrado también efectos dependientes del sexo y de factores neuroendocrinos.
Estos resultados apoyan la existencia de comunicación quimiosensorial relacionada con información sexual, pero no demuestran por sí solos que estos compuestos sean feromonas sexuales humanas en el sentido clásico.
Androstenona y androstenol
La androstenona y el androstenol aparecen con frecuencia en la literatura comercial sobre perfumes con feromonas y fueron muy populares durante años.
Se encuentran relacionados con el metabolismo de esteroides y pueden formar parte del olor corporal.
En el pasado se difundieron afirmaciones muy llamativas sobre la androstenona: que hacía que las mujeres eligieran determinadas sillas, que transmitía dominancia o que alejaba a otros hombres. También se aseguró que el androstenol aumentaba automáticamente la valoración positiva de quien lo llevaba.
Hoy esas afirmaciones deben interpretarse con cautela. Muchos de aquellos estudios eran pequeños, antiguos o difíciles de reproducir, y no permiten establecer reglas universales sobre atracción humana.
Qué son las copulinas
Las llamadas copulinas son mezclas de ácidos grasos volátiles presentes en secreciones vaginales.
Durante décadas se han propuesto como posibles señales químicas relacionadas con el ciclo reproductivo femenino y la atracción.
Se han publicado experimentos sobre posibles cambios en la percepción masculina o en parámetros hormonales después de la exposición a estas sustancias, pero la evidencia sigue siendo limitada y no permite afirmar que actúen como una feromona femenina universal.
Por tanto, presentarlas como una sustancia que provoca una “atracción involuntaria” sería ir más allá de lo que actualmente puede sostenerse.
¿Detectamos estas señales con un órgano especial?
Durante muchos años se afirmó que las feromonas humanas eran detectadas mediante el órgano vomeronasal, una estructura especializada que desempeña un papel importante en la comunicación química de numerosos animales.
En humanos pueden encontrarse restos anatómicos de esta estructura en algunas personas, pero la evidencia molecular y neurológica indica que el sistema vomeronasal humano no funciona como el de muchas otras especies.
Eso no significa que los humanos no podamos detectar señales químicas.
La comunicación quimiosensorial puede producirse a través del sistema olfativo principal. De hecho, existen estudios que muestran que determinados compuestos corporales pueden modificar de forma inconsciente cómo percibimos información social.
Sexo, orientación sexual y respuesta a señales químicas
Algunos experimentos han observado diferencias en la respuesta a determinadas sustancias según el sexo y la orientación sexual.
Esto resulta especialmente interesante porque sugiere que, si existen señales químicas relevantes en humanos, su efecto probablemente no sea universal ni automático.
En lugar de una regla sencilla del tipo “feromona masculina atrae mujeres”, parece más probable que intervengan la orientación sexual, el contexto, las características del receptor y múltiples señales simultáneas.
Feromonas masculinas y femeninas: ¿por qué se utilizaron estos compuestos en perfumes?
La posibilidad de que determinadas sustancias corporales pudieran modificar la percepción social dio lugar a un importante mercado de perfumes con feromonas masculinas y femeninas.
Durante años se comercializaron productos diferenciados para hombres y mujeres, incluidos preparados que Línea y Salud tuvo a la venta.
Muchos usuarios aseguraban sentirse más observados, más seguros o notar una mayor facilidad para establecer contacto con otras personas.
Estas experiencias no demuestran que una molécula concreta sea una feromona humana, pero tampoco deben confundirse con una prueba de que “no ocurre nada”. El olor, el perfume, la expectativa y la propia seguridad de quien lo utiliza pueden participar conjuntamente en una interacción.
¿Existen entonces feromonas masculinas y femeninas?
Depende de qué entendamos por esa expresión.
Existen compuestos químicos humanos asociados predominantemente a determinadas secreciones masculinas o femeninas y algunos han producido efectos medibles en experimentos.
Lo que todavía no se ha demostrado de forma concluyente es que alguno de ellos funcione como una feromona sexual humana universal que provoque una respuesta automática y predecible.
Por eso, hoy resulta más correcto hablar de señales químicas humanas o candidatos a feromonas que presentar androstenona, androstadienona, estratetraenol o copulinas como feromonas sexuales definitivamente identificadas.
La investigación continúa, y seguramente la comunicación química humana resulte bastante más compleja que separar simplemente un frasco para hombres y otro para mujeres.
Referencias
- Gan J, et al. Is androstadienone a human male pheromone? More research is needed.
- Zhou W, et al. Chemosensory communication of gender through two human steroids in a sexually dimorphic manner.
- Chen K, et al. Oxytocin modulates human chemosensory decoding of sex in a dose-dependent manner.
- NCBI Bookshelf. Pheromone Processing in Relation to Sex and Sexual Orientation.
- Wysocki CJ, Preti G. Facts, fallacies, fears, and frustrations with human pheromones.
Importante: Este artículo tiene carácter divulgativo. Los productos comercializados como feromonas no pueden modificar la voluntad, el consentimiento ni provocar automáticamente deseo sexual en otra persona.
Beatriz es directora de contenido de Línea y Salud. Desde hace años trabaja en divulgación sobre salud, nutrición y bienestar con un enfoque claro, práctico y pensado para lectores no especializados.


En donde se consiguen las feromonas
Muy interesante artículo.
Muy interesante este documento 😉
Soy el mejor por naturaleza lol
ais
aiiiiissss se me paro cuando lo lei dios !!! voy a decirle a mi novia para relajarme 😆 😆 :-* 😛 🙄
amor
pues me da un poco de 😡 porque hasta el momento me e entero pue mepongo 😳 es chebre metan mas imagenes 😆 😀
Cocina española
Un articulo muy interesante
oiga
este articulo me dan ganas de 😡 es pesimo y estoy muy 😳 de decircelo pero esto da :zzz